Blogs y libertad de expresión
¿Hasta qué punto puede un internauta expresar libremente su opinión, por ejemplo, en un blog?
La libertad de expresión es tradicionalmente entendida por los tribunales de forma expansiva. Toda persona puede dar la opinión que quiera. Obviamente puede usted decir que no le ha gustado la comida de un restaurante con la misma tranquilidad con la que dice que es un alivio que Steven Seagal haya dejado de hacer películas. No hay que tener miedo a decir lo que se piensa. La libertad de expresión, como los músculos, se fortalece con su ejercicio.
Lo anterior no quita que la empresa en cuestión pueda mandarle un burofax instándole a que quite el comentario advirtiéndole de posibles acciones legales. Generalmente esto se hace para ver si el miedo consigue lo que la vía judicial no podría, pero si usted no ha vertido injuria o calumnia alguna en su comentario, no tiene de qué preocuparse. Si recibe usted una comunicación de un restaurante porque ha dicho en su blog que sus platos, simplemente, no le gustan, le recomiendo que use el reverso en blanco de la carta como borrador para sus apuntes de clase o para practicar dibujo y así le dará alguna utilidad.”







